¿Es posible cambiar el pasado?: «Reset», de Javier Sanz Ruiz y La Col·lectiva Imaginària

Marc Caballer Galcerà

«Cultura als campus», ya lo dice el nombre, es un proyecto que trata de devolver la cultura a los campus de la Universitat y recuperar el espacio de la histórica Sala Palmireno, sita en la actual Facultat de Geografia i Història de la avenida Blasco Ibáñez, para la representación teatral. Se trata de un programa compuesto por cinco piezas de breve duración y completamente gratuitas, un ciclo que surge de la colaboración entre Aula d’Arts Escèniques, el vicerrectorado de Cultura i Esports y La Nau, Centre Cultural de la Universitat de València.

La primera de estas instituciones —actualmente a cargo de Laura Monrós— comenzó su andadura tal y como hoy la conocemos en 1985, y entre sus objetivos destaca la promoción del teatro a través de la enseñanza, la promoción, la colaboración y también la creación de nuevas compañías de teatro joven.

Así las cosas, el 22 de febrero de 2022 —fecha llamativa para los fanáticos de la numerología— tuvo lugar la primera obra de este ciclo, a cargo de la compañía La Col·lectiva Imaginària2. Cabe recordar que, a pesar de que la obra prevista para esta fecha era Cuirasses, debido a un imprevisto relacionado con la situación sanitaria que ya conocemos, la programación sufrió un cambio de última hora y, finalmente, la obra que se represento esa tarde de martes fue Reset. Esto no hizo sino poner de manifiesto la flexibilidad, la solvencia y la profesionalidad de estas compañías formadas por estudiantes.

Foto Mar Colomer Calleja

«Ojalá todo lo que me pasó después no hubiera pasado jamás», dice Gabriel, el protagonista de esta obra escrita y dirigida por Javier Sanz Ruiz, cuando piensa en Alejandro, aquel chico pícaro y seductor que conoció en una fiesta hace cuatro años. Reset aparenta ser el relato de una relación fallida entre dos hombres, sin embargo, esconde una verdad mucho más trágica e incómoda que se revela solamente al final de la obra.

Sobre el escenario encontramos dos sillones de escai, un escritorio antiguo con las patas combadas, dos sillas, algunos libros por el suelo y tres botellas de vidrio, vestigio de la fiesta que ya termina. Aunque todavía no lo sabemos, nos encontramos en un espacio metafísico, en el recuerdo de Gabriel. Esto sucede porque Gabriel ha contratado los servicios de una empresa que es capaz de transportarle en el tiempo hasta el momento que elija y cambiarlo. He aquí una de las reflexiones principales de la obra: ¿es posible cambiar el pasado? A pesar de los intentos de Gabriel por romper la línea temporal a partir del momento en que conoció a Alejandro, una y otra vez la historia se repite: Gabriel, quien sueña con llegar a ser escritor, es incapaz de resistirse a los encantos de Alejandro. Es en el tercer intento, cuando Gabriel se muestra más determinado a conseguir su objetivo, el momento en que se produce el clímax de la obra: la pasión, la pulsión y la atracción que sienten el uno por el otro se representa a través de una coreografía épica y metafórica que integra elementos del baile y de la lucha mientras escuchamos la Sarabanda de Händel.

La doctora, Alma, es el personaje que explica el proceso, lo cual sirve para situarnos en la obra. También es quien recibe a Alejandro en el espacio de la memoria de Gabriel y quien expone las normas: «Recuerda, solamente tienes tres intentos, Gabriel», dice. «Nosotros no podemos cambiar el pasado por ti. Si quieres olvidar a Alejandro, debes ser tú quien lo haga». Será Alma quien despierte a Gabriel en la última escena, inmediatamente después del encuentro pasional acompañado por la música de Händel, y anuncie que han pasado cuatro años desde aquella noche. En ese momento, Gabriel, desorientado, pregunta qué día es hoy a lo que curiosamente Alma responde que es 22 de febrero de 2022, la misma fecha de la representación teatral. Esto provoca una suerte de síntesis entre realidad y ficción en que el tiempo de la representación y el de lo representado se funden produciendo un golpe de realidad muy efectivo en el espectador (atención: si el lector pretende asistir a la representación de la obra, es mejor que no siga leyendo, pues en lo sucesivo encontrará información que revela la verdadera temática de la obra y su desenlace).

Una vez despierto, Gabriel acude a la consulta donde la doctora —Alma— le entrega los resultados de cierto análisis médico a Gabriel. Estos análisis revelarán que Gabriel ha contraído el VIH, verdadero y último tema de la obra. Una verdad que nos golpea duramente en el último instante, pues todo el tiempo pensábamos que la única intención de Gabriel era escapar del trauma de una relación amorosa fracasada. La realidad, sin embargo, es mucho más ácida, mucho más fría.

Como curiosidad, cabe destacar la ambientación musical, tanto en lo metafórico (señalado anteriormente), como en la representación realista de la fiesta en la que ambos protagonistas se conocen. Así mismo, es interesante señalar algunos de los  guiños intertextuales que la obra aporta y que son un indicio de los referentes del autor, como por ejemplo la obra El pelícano de August Strindberg (1907) y el film Los amores imaginarios de Xavier Dolan (2010).

Como ya hemos señalado antes, la representación de Reset revela la versatilidad y la diligencia de este teatro joven. Sin duda se trata de una obra que, a pesar de su brevedad, conmueve y golpea nuestro pecho; un buen comienzo para este ciclo de «Cultura als campus» de la Universitat.

Sala Palmireno – Universitat de València, 22 de febrer de 2022

Texto y dirección: Javier Sanz Ruiz; Reparto: Myriam Pérez, Lucas García, Vicent Solbes.