¿Héroes o villanos?: «Conquistadores», de J.P. Cañamero y Proyecto Cultura

Maria Morant Giner

“Porque ha menester para sublimar los heróicos hechos y hazañas que hicimos cuando ganamos la Nueva España y sus provincias en compañía del valeroso y esforzado Capitán Don Hernando Cortés, y para poderlo escribir tan sublimadamente como es digno, fuera menester otra elocuencia y retórica mejor que no la mía.”

(Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de Nueva España)

“Conquistadores: ¿héroes o villanos?” Bajo esta pregunta se enmarca la propuesta de Proyecto Cultura, dirigida por Pedro Luis López Bullet. Conquistadores revisa algunos de los hitos más emblemáticos de la conquista: desde la llegada de Colón a la orilla de San Salvador hasta las expediciones de Francisco de Orellana por el Amazonas y Hernando de Soto por el Mississipi en 1542. Un recorrido paródico-dramático que alcanza medio siglo de peripecias y empresas desafortunadas, y, que requiere ser contado con nuevas estéticas y lenguajes teatrales que evidencien el absurdo oculto en estas gestas dominadas por la violencia y la ambición material.

Para esta propuesta desmitificadora, J. P. Cañamero recurre al teatro del absurdo e incorpora diferentes discursos propios de los mass media: el publicitario, al más puro estilo teletienda, para los primeros intercambios de objetos y piedras preciosas entre los hombres de Núñez de Balboa y los indígenas; el meteorológico para narrar las vicisitudes de Hernán Cortés en Tenochtitlán; el deportivo para la Batalla de las Salinas, en la que los dirigentes, Pizarro y Almagro, se enfrentan en un improvisado ring. Finalmente, Inés Suárez, cofundadora de Santiago de Chile, se adueñará del escenario, protagonizando una ficción para una reputada plataforma de streaming.

Chema Pizarro, Nuqui Fernández y Francis J. Quirós irán dando vida a esta cantera de personajes, caracterizados con ropajes negros contemporáneos: chupa de cuero y pantalones estilo yogui de algodón. Los cambios de personajes no se producen entre bambalinas, sino que son la dicción y gestualidad las que ayudan a dar vida a los diferentes reyes, reinas, conquistadores, indígenas, amantes e, incluso, perros. El humor verbal y disparatado junto con el dinamismo actoral y las rupturas de la cuarta pared son los responsables de mantener al público atento a lo que sucede en el escenario.

La puesta en escena es indudablemente sobria, minimalista: en el centro del escenario una bañera con ruedas que irá desplazándose por el escenario como si de un navío se tratase. Completan el atrezo dos bastones polivalentes, que hacen de cruz en una escena y en la siguiente emulan armas de fuego, y así sucesivamente. Las luces, gestualidad y música completarán esta original (pro)puesta en escena.

La mímica y los gags entretejen un discurso paralelo al puramente textual y evocan en el escenario objetos y animales. La música, que irrumpe en varios momentos, da paso al baile y escenas coreografiadas en las que lo corporal se adueña del escenario y deja, por unos minutos, la palabra en segundo plano. La banda sonora resulta, sin duda, reconocible para el espectador: desde los hits del rock más gamberro hasta “Mi gran noche”.

Las referencias musicales son uno de tantos recursos empleados en este montaje para ganarse la simpatía y complicidad del público. Si bien los hechos mencionados y revisados sucedieron cinco siglos atrás, López Bellot sabe acortar las distancias e introduce pequeños guiños de rabiosa actualidad como los virus que se escapan “accidentalmente” y se convierten en el arma más efectiva para subyugar a la población, el caloret y las riquezas ocultas en Panamá. Las diferentes referencias locales als Moros i Cristians de Alcoy, a la paella o l’esmorzaret sembraron las carcajadas entre el auditorio.

Conquistadores revisita desde el humor y la parodia algunos de los grandes hitos de la Historia en mayúsculas para demostrar cuánto de absurdo hubo en ellos. ¿Héroes o villanos? Este montaje de carácter didáctico-festivo no toma partido, la pregunta queda en el aire y al público le toca decidir qué etiqueta utilizar.  

Sala Russafa, del 13 al 16 de enero de 2022

Texto: J.P. Cañamero; Dirección y dramaturgia: Pedro Luis López Bellot; Interpretación: Chema Pizarro, Nuqui Fernández y Francis J. Quirós; Espacio sonoro y música: Álvaro Rodríguez Barroso; Diseño de iluminación: Pedro Luis López Bellot y Jorge Rubio; Diseño de escenografía: Pedro Luis López Bellot: Diseño de vestuario: Juanjo Gragera; Fotografía: Jorge Armestar